Londres es una ciudad en rápido movimiento, y a muchos londinenses nada les gusta más que ponerse sus zapatillas de deporte y caminar por las aceras o correr por los parques. Este apasionante deporte mejora tu estado de ánimo y es bueno para tu forma física. Pero cuando caminas por las calles de la ciudad semana tras semana, tus pies van a recibir un buen golpe. Sin el cuidado adecuado de los pies, los corredores y corredores de Londres corren el riesgo de sufrir dolores, lesiones y dolencias en los pies.
¿Por qué los corredores londinenses son propensos a sufrir lesiones en los pies?
El vasto paisaje de la ciudad invita a correr, pero también es un duro ejercicio para los pies. El pavimento es implacable, las escaleras y los bordillos son impredecibles y, a menudo, la tentación es entrenar demasiado duro o con demasiada frecuencia, especialmente si buscas tu mejor marca personal.
Los corredores urbanos corren el riesgo de:
- Lesiones por uso excesivo gracias a movimientos repetitivos y contundentes y a la falta de tiempo de recuperación adecuado.
- Calzado que no le queda bien o no brinda apoyo que no se adapta a tu estilo de carrera ni al terreno.
- Peculiaridades biomecánicas ocultascomo girar los pies hacia adentro o tener articulaciones hiperlaxas, lo que hace que su zancada esté desalineada.
Lesiones en los pies más comunes entre los corredores urbanos
A continuación se ofrece una descripción general de algunos de los problemas de pies más comunes que vemos entre los corredores en Londres.
- fascitis plantar: Un dolor agudo y punzante en el talón o el arco del pie, especialmente por la mañana o después del descanso. Generalmente causado por estrés repetitivo, el dolor proviene de pequeños desgarros e inflamación en la fascitis plantar, la banda gruesa de tejido que sostiene el arco.
- Tendinopatía de Aquiles: Dolor, rigidez o hinchazón justo encima del talón, especialmente por la mañana o después de correr. Ocurre cuando el tendón de Aquiles, que conecta el talón con la pantorrilla, se sobrecarga después de un ejercicio intenso, correr cuesta arriba o una recuperación inadecuada.
- Fracturas por estrés: Pequeñas grietas en los huesos del pie, a menudo en los metatarsianos, provocadas por impactos repetitivos y sobreentrenamiento. Cada paso resulta doloroso y el dolor suele empeorar con la actividad, pero disminuye con el reposo. Las fracturas por estrés empeoran con el tiempo, especialmente si no se les da suficiente tiempo para sanar.
- Metatarsalgia: Un dolor agudo, doloroso o ardiente en la planta del pie, acompañado de inflamación. Provocada por la presión al correr o saltar sobre superficies duras o zapatos mal acolchados, puede provocar una sensación de entumecimiento u hormigueo en los dedos de los pies o la sensación de caminar sobre guijarros.
- Uñas de los pies encarnadas o negras: Los zapatos deportivos ajustados o mal ajustados pueden ejercer presión sobre los dedos de los pies, provocando que las uñas crezcan dentro de la piel (uñas encarnadas) o hematomas debajo de las uñas (uñas negras). Ambos pueden causar dolor, palpitaciones y posibilidad de infección.
- Dedo de turba: Una lesión en la articulación del dedo gordo del pie, generalmente causada por doblar el dedo demasiado hacia arriba o empujar con fuerza sobre una superficie dura o irregular. Esto es común en corredores que cambian repentinamente de dirección o corren y provoca dolor, hinchazón y movimiento limitado en la articulación.
También pueden surgir otros problemas de las extremidades inferiores, como calambres en las piernas, rodillas de corredor y esguinces de tobillo, causados por el uso excesivo o por torcer el pie más allá de su rango de movimiento habitual.
Formas comprobadas de mantener a raya las lesiones
Como siempre, más vale prevenir que curar. Así es como los corredores urbanos pueden cuidar sus pies un paso más allá.
- Elige las zapatillas adecuadas: Visita una tienda especializada, mídete y no elijas el estilo antes que la sustancia. Los zapatos que calzan bien y brindan apoyo marcan la diferencia.
- Cuida lo básico: Mantenga las uñas de los pies recortadas y rectas. Hidrata tus pies diariamente para evitar que la piel se rompa y usa siempre calcetines limpios que absorban el sudor.
- Calentar, enfriar y descansar: Prepara tu cuerpo para cada carrera y dale a tus músculos, tendones y huesos el tiempo suficiente para recuperarse.
- Varíe su carrera: Combine rutas y superficies siempre que sea posible. Evite carreras duras consecutivas en terreno duro.
- No ignores las quejas: El dolor persistente o que empeora es su señal para hacer una pausa y ser examinado por un podólogo de Londres como Feet By Pody.
Cómo ayuda la podología deportiva y las valoraciones biomecánicas
- Ortesis a medida para amortiguar tus pies y optimizar el rendimiento.
- Ejercicios de estiramiento específicos, ejercicios de fuerza y cambios prácticos. con tu estilo de correr.
- Consejos sobre calzado y cargas de entrenamiento.Personalizado para mantenerte libre de lesiones y disfrutar de cada carrera.
