El invierno ofrece la oportunidad de realizar todo tipo de emocionantes actividades al aire libre. Ponte las zapatillas para correr en una gélida mañana londinense, recorre una pista de hielo o dirígete a los Alpes para pasar una semana en las pistas.
Por qué los deportes de invierno desafían tus pies
El clima frío hace que viejos problemas salgan a la superficie y surjan otros nuevos. Los vasos sanguíneos se contraen naturalmente con las bajas temperaturas, lo que puede reducir la circulación, hacer que los músculos y tendones se llenen de polvo y hacerlo más vulnerable a las lesiones.
Los deportes de invierno suelen implicar superficies exigentes. Las pistas de hielo, la nieve compactada, el suelo helado irregular y las aceras mojadas aumentan el riesgo de resbalones, torceduras y golpes. Y si sus botas de esquí, patines y botas de invierno nuevas no le quedan bien, pueden causar puntos de presión, fricción y problemas con las uñas.
Elegir el calzado adecuado
El calzado adecuado es una de las formas más sencillas de proteger tus pies durante los meses más fríos. Cuando camines por las calles heladas y los parques helados de Londres, busca zapatillas para correr con tracción confiable, una entresuela de apoyo y suficiente espacio para que los dedos de los pies se muevan, incluso cuando uses calcetines un poco más gruesos. Una parte superior resistente a la intemperie que mantiene el agua fuera y permite que escape el sudor puede reducir el riesgo de ampollas, infecciones por hongos y pies fríos e incómodos.
Patinar sobre hielo en Londres es una experiencia mágica, pero asegúrese de que sus patines le queden bien ajustados y no le resulten dolorosamente apretados. Debe haber un soporte firme alrededor de los tobillos, pero suficiente espacio para mover los dedos de los pies para que la circulación no se vea comprometida. Los patines de alquiler flojos, viejos y desgastados pueden contribuir a la aparición de ampollas y sensación de inestabilidad.
Las botas de esquí y snowboard deben ser ajustadas profesionalmente para garantizar que la presión se distribuya uniformemente, que el talón esté ajustado y seguro y que la parte delantera de la bota no choque repetidamente con las uñas de los pies. Un buen aislamiento ayuda a prevenir la congelación, mientras que las plantillas ortopédicas personalizadas brindan mayor comodidad y control si sufre de pie plano, arcos altos o tiene antecedentes de dolor en el pie.
Problemas comunes en los pies en los deportes de invierno
Éstos son algunos de los problemas de los pies más comunes asociados con los deportes de invierno:
- Ampollas y callos: Causado por la fricción de botas apretadas o mal ajustadas.
- sabañones: Parches y ampollas inflamados, con picazón e hinchados causados por la exposición al frío.
- ‘Dedo del esquiador’: Uñas de los pies magulladas y negras causadas por los dedos que golpean la parte delantera de las botas de esquí o las zapatillas para correr.
- Esguinces, torceduras y fracturas: Los deportes de invierno suponen grandes exigencias para los pies y los tobillos, especialmente si la superficie es resbaladiza o irregular.
- Dolor en el talón y el arco: Hacer ejercicio con los músculos fríos y tensos puede ejercer una presión adicional sobre la fascia plantar y las estructuras circundantes.
- Problemas del tendón de Aquiles: Los movimientos repetitivos al correr y esquiar combinados con tendones rígidos y fríos pueden causar tendinitis de Aquiles.
- Entumecimiento y hormigueo: Mala circulación por el frío combinada con compresión nerviosa por un calzado mal ajustado. Especialmente problemático para las personas con diabetes.
Consejos para el cuidado de los pies en los deportes de invierno
Disfrute de los deportes de invierno de forma segura con nuestros consejos para el cuidado de los pies aprobados por podólogos:
- Asegúrate de que tus botas o zapatos para correr te queden bien y usar calcetines transpirables que absorben el sudorcomo la lana merino.
- Tome su tiempo calentar bien antes de empezar a practicar deportes de invierno: los músculos necesitan atención adicional para funcionar correctamente sin riesgo de lesiones.
- Hidrata tus piesprestando especial atención a los talones secos para evitar la piel agrietada.
- Inspeccione sus pies regularmente para ampollas, cortes, cambios de color y áreas de piel dura, para que puedas actuar temprano.
- Mantenga los pies calientes y secos cambiándose los zapatos y calcetines mojados lo antes posible después de la actividad.
- Nunca ignore el entumecimiento, el hormigueo o las sensaciones inusuales de ardor.especialmente si persisten o afectan su saldo.
- Si tiene diabetes, problemas de circulación u otros problemas a largo plazoAntes de practicar un nuevo deporte de invierno o aumentar su actividad física, consulte con un podólogo.

